Tres meses sin dormir

Aunque las ojeras nos lleguen hasta las rodillas y aunque nos echemos sal en el café en lugar de azúcar, hoy estamos de celebración porque se cumplen tres meses de la llegada de pichiflush.

Es poco tiempo para la cantidad de cosas que nos quedan por descubrir del enano, pero he querido hacer un alto en su constante evolución para describir como en poco meses ha cambiado de ser una máquina de cacotas y llantos a una personita que ya se da la vuelta solo e intenta, sin mucho éxito, gatear.

En el primer mes de vida todos éramos autómatas, no había mucha interacción entre nosotros, él lloraba, mamá intentaba darle pecho (cuando no lloraba también con él, porque no sabía lo que le pasaba), hora del baño, nada de interacciones porque lloraba mucho, desvístelo mientras papá prepara la bañera, papá aguanta a pichiflush mientras mamá lo lava, sácalo, sécalo, vístelo, teta, dormir. Pichiflush hace caca, cógelo, cámbialo, listo, teta, dormir.

Todos los días eran iguales, debido sobretodo a nuestra inexperiencia y a que al enano parecía que todo le molestaba. Pero un día, se despertó quejicoso, sin llorar (todo un reto), lo cogí, vi que tenía el pañal cargado fui a cambiarlo y….¡sorpresa! me echó unas risas. Anonadada empecé a echarle fotos para enviárselas a papá y a jugar con él, aunque no duraba mucho el juego pero así empezamos poco a poco a dejar de ser tan autómatas y a interaccionar más, y al poco después…¡milagro, le gusta el baño!.

Así día tras día se iba acostumbrando a su rutina y nosotros a sus nuevas necesidades de juego y cariño, empezó a acostarse temprano, a reírse cada vez que su padre llegaba de trabajar y lo saludaba, a reírse co su imagen reflejada en un espejo, a jugar más tiempo con nosotros, a coger todo lo que le pasa por en frente, descubrimos que le encantan las pedorretas, que le gusta estar en brazos y explorar nuestras manos. Y ahora cuando lo ponemos boca abajo para abrocharle el pijama le encanta, porque ve el mundo con una perspectiva nueva e intenta, como ya he dicho, avanzar, pero su poca fuerza hace que se caiga de lado y se encuentre pataleando cual tortuga dada la vuelta, para volver a estar boca abajo :D.

Cada día pichiflush descubre alguna nueva habilidad y nosotros cada día vamos descubriendo nuevas formas de fomentar sus nuevas habilidades, ya sea con juegos nuevos o sonidos u objetos. Como siempre digo el principio es un poco duro, por la inexperiencia y la novedad, pero poco a poco, vas obteniendo tu recompensa.

Yo me siento súper recompensada y eso que, como ya he dicho aún nos quedan muchas cosas por descubrir y aprender. ¡Ánimo y que la falta de sueño no te cierre los ojos al maravilloso comienzo de la vida de tu hij@ ;D!

 

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